La Luzzzzz!!!!

Quiero dejarles unas reflexiones de mi gran maestro Sri Chinmoy, palabras que nos guían hacia  la búsqueda de nuestra Luzzzzz interna,  la que tanto deseamos tener solo vendrá cuando estemos preparados para recibirla!!!!!Lo importante es empezar a prepararnos en continua comunicación con Dios por medio de la oración,  brindando nuestro amor incondicional a nuestro prójimo y a nuestro planeta, en perdonarnos, en perdonar, en ser agradecidos, avanzando cada día en nuestra meditación, viviendo una vida en armonía, en paz, en felicidad, una vida de balance entre mente, cuerpo y espíritu.

Amor y Felicidad por siempre!!!

Diana María

By: Sri Chinmoy

La verdadera función de la luz espiritual es iluminar y transformar nuestra oscuridad.  La luz espiritual, la luz interna, ilumina nuestras imperfecciones y ataduras de antaño.

La mente tiene capacidad para dudar de la luz divina después de haberla visto.  Primero ves la luz, y en ese momento la mente es divina.  Luego, pasadas doce horas o incluso cinco minutos, la mente juntará fuerzas e intentará arrojar sus sospechas sobre tu experiencia de la luz.  Cuando tu conciencia desciende, cuando la luz se aleja de tu conciencia física, tal vez en ese momento dudes de la luz que has visto.  Si Dios está ahora mismo delante de ti, no lo vas a poner en duda.  Pero en cuanto Dios desaparece de tu visión externa, tal vez dudes de Dios.

Si puedes penetrar tu mente
con la luz trascendental de tu alma,
podrás responder fácilmente
a la pregunta universal:
¿Quién soy yo?

Cuando vemos la luz divina, nos sentimos felices.  Cuando sentimos la luz divina, nos hacemos fuertes.  Cuando crecemos en la luz divina, nuestra vida se vuelve fructífera.

Por la unicidad que tienes con tu cuerpo, no cuestionas tu ojos ni tu nariz.  Sabes que son parte de tu cuerpo y que tu cuerpo es una parte de tu vida; así que no tienes dudas.  Del mismo modo, la luz divina es nuestra existencia real.  ¿Cómo puedes negar o dudar de tu propia existencia?  Pero una vez que la experiencia ha terminado, cuando no sientes la luz como algo tuyo, tal vez la mente arroje su sospecha y sus dudas sobre ti.

En el mundo de la luz
vuelo de cumbre a cumbre.
Este es, ciertamente, mi progreso-perfección.
En el mundo de la noche
voy tropezando desde la ventana de la frustración
hasta la puerta de la destrucción.
Este es, ciertamente, mi logro-experiencia.

Para iluminar nuestra vida necesitamos pensamientos puros.  Cada pensamiento puro es más precioso que todos los diamantes del mundo, ya que el hálito de Dios sólo reside en los pensamientos puros de las personas.

Es en nuestra existencia interna donde podemos desarrollar una voluntad adamantina; y cuando utilizamos nuestra voluntad adamantina, la cual podemos tener fácilmente a nuestra disposición, podemos conquistar el aliento mismo del miedo.  Aquí en la tierra, nuestra adamantina e indomable voluntad interna puede reinar y reinará suprema.  Sólo una cosa necesitamos: un conocimiento consciente de la luz divina que es nuestra.  Realizar y colmar esta luz interna es nuestro derecho de nacimiento.

Los momentos de Luz-Justicia de Dios
son breves, muy breves.
Los días de Altura-Compasión de Dios
son largos, muy largos.

Algunas personas claman sinceramente por la luz pero sin resultados satisfactorios, porque sencillamente no ha llegado aún la Hora elegida de Dios.  Si un agricultor siente que debería conseguir una abundante cosecha el primer día que empieza a trabajar duramente su tierra, se disgustará y abandonará el campo cuando no vea resultados después de algunas semanas de sincero esfuerzo.  Pero, aunque la sinceridad es importante, el tiempo es también un gran factor.  El campo sólo puede producir frutos satisfactorios en el tiempo propio de Dios.  Si estamos entregados al cien por cien, sentiremos que aunque no consigamos resultados satisfactorios, esperaremos siempre la Hora de Dios.

Dios me dió el corazón de luz
para vivir
para implorar
y para triunfar.
Dios me dió la luz del corazón
para ser,
para sonreír
y para proceder.

Para un buscador sincero no es nada difícil ver la Luz.  Pero a los que quieren ver la Luz sólo por curiosidad, puede ser que Dios se la niegue, porque sólo quieren ver y no devenir en la Luz.  Dios es quien sabe qué es lo mejor para nosotros.  En tu caso, hoy verás la luz y mañana aspirarás a convertirte en ella.

Lo que necesitamos sinceramente es la luz.  Pero si la luz no viene, deberíamos estar dispuestos a esperar eternamente a que la luz infinita recargue nuestro ser interno y externo.  La falsedad sentirá en seguida que estamos dispuestos a esperar millones de años para bañarnos en el mar de la luz, y entonces perderá su interés por nosotros.  Si Dios quiere, puede darnos en un momento lo que queremos.  Pero si Él siente que este no es el momento adecuado, tenemos que esperar.  Entonces, si tenemos paciencia, la cual es en sí misma la extensión de la luz o de la conciencia, podemos sentir que estamos aumentando la luz que tenemos y la luz que está entrando en nosotros.

La Luz-Paciencia
es el insomne respirar
de mi corazón que se da
a mi Amado Supremo.

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