La tortura de mi antiguo miedo…

By: Sri Chinmoy

…está siendo ahora transformada en el éxtasis de mi corazón.  ¿Cómo? Precisamente en virtud de mi purísima aceptación de Dios.

Sólo queremos ser lo que Dios es, o sea, Paz infinita, Luz infinita, Dicha infinita.  No queremos nada del mundo.  Si el mundo nos tortura, nos decepciona o nos malinterpreta, es cosa suya.  Nosotros no esperamos nada del mundo pero esperamos una cosa de nosotros mismos, y esa cosa es que llegaremos a convertirnos en Dios mismo.

Yo canto porque Tú cantas.
Sonrío porque Tú sonries.
Porque Tú tocas la flauta
yo he devenido Tu flauta.
Tú tocas en lo profundo de mi corazón.
Tú eres mío y yo soy Tuyo.
Esta es mi única identificación.
Bajo una sola forma
Tú eres mi Padre y mi Madre eternos,
y la Conciencia-luna,
Conciencia-sol que todo lo penetra.

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